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Las uñas anormalmente engrosadas o que se desmoronan pueden ser causadas por lesiones, presión de zapatos, infecciones de hongos, o por trastornos como la diabetes, la psoriasis o una enfermedad vascular. Con el tiempo, la uña se puede aflojar y desprender.
Síntomas
Además de engrosarse, la uña puede volverse surcada, quebradiza o amarillenta y puede do- ler al aplicarle presión.
Evaluación
Ya que las uñas engrosadas pueden ser síntoma de otro problema médico de fondo, es importante que su podiatra busque en su historia clínica otros problemas que podrían estar relacionados. Para ver si tiene una infección por hongos, tal vez se le haga un cultivo. El grosor y el color de la uña se examinarán cuidadosamente también para buscar posibles infecciones u otros problemas.
Tratamiento
Si la uña no está infectada, tal vez su podiatra la adelgace recortándola, limándola o puliéndola. Si existe una infección por hongos, podrían necesitarse medicamentos antimicóticos orales o tópicos, los cuales pueden evitar las ulceraciones debajo de la uña y la propagación de los hongos hacia las otras uñas. Si todavía hay dolor, se puede quitar la uña por medio de una cirugía. No se trate de quitar la uña usted mismo.
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